domingo, 27 de diciembre de 2009

El CB2 Niño robotico







CB2


Cuando intenta caminar, se mueve de forma patosa y le tiemblan las piernas como a cualquier bebé que está dando sus primeros pasos. Sus ojos, equipados con sofisticadas cámaras tras las pupilas, tienen la mirada curiosa del niño que quiere descubrir el mundo y su piel de silicona es suave como la de un recién nacido. Así es CB2, el bebé robótico diseñado por científicos de la Universidad de Osaka que demuestra una vez más los impresionantes avances tecnológicos que se están logrando en Japón con el objetivo de desarrollar humanoides cada vez más sofisticados.



CB2 (las siglas en inglés de ‘Child-robot with Biomimetic Body’, o Niño-robot con cuerpo biomimétrico) está programado para reproducir la interacción entre un bebé de entre 1 y 3 años y sus padres, con el objetivo de comprender mejor los procesos de aprendizaje infantil.

Sus creadores, encabezados por el profesor Minoru Asada, pretenden que el robot sea capaz de pensar como un bebé que interpreta las expresiones faciales de sus padres y las clasifica en categorías básicas, como felicidad o tristeza.

“Nuestro objetivo es estudiar el desarrollo humano para comprender mejor cómo un niño aprende a hablar, reconoce objetos y se comunica con sus padres”, explica el profesor Asada.

CB2, que mide 130 centímetros y pesa 33 kilos, ya es capaz de reconocer el tacto humano, por ejemplo cuando se le acaricia la cabeza, y de registrar expresiones emocionales con sus cámaras oculares.

El robot fue presentado al mundo por primera vez en 2007, pero en los dos años que han pasado desde entonces, ha aprendido a caminar con ayuda de sus cuidadores humanos y ahora puede moverse por una habitación con bastante soltura, utilizando 51 ‘músculos’ mecánicos.

El profesor Asada espera que a lo largo de los próximos dos años, su criatura robótica sea capaz de aprender a expresarse con oraciones sencillas, alcanzando la inteligencia de un niño de dos años.


Increible 

sábado, 26 de diciembre de 2009

Un poco de inteligencia Militar



Una realidad para espiar sin ser detectado



Ciberbichos


James Bond podría ser muy pronto cosa del pasado. Al menos, si tenemos en cuenta las últimas investigaciones tecnológicas desarrolladas por el ejército estadounidense. Pero no, en esta ocasión no se trata de sofisticados aviones espía. Aunque tengan algo en común con ellos: el medio aéreo. Y es que la imaginación de los científicos de la guerra ha puesto su atención nada más y nada menos que en los insectos.



La obsesión de científicos y militares por conseguir el espía perfecto, capaz de infiltrarse en las filas enemigas sin ser detectado, ha llevado a los investigadores a fijarse en el mundo de los insectos. ¿Se imaginan un pequeño robot volador, provisto de cámaras y micrófonos diminutos y fácilmente controlable por control remoto? Pues ésa es, precisamente, la idea que tienen en mente los militares estadounidenses. Sin embargo, en lugar de tratar de imitar a la naturaleza creando robots supersofisticados , los científicos han decidido probar con una vía intermedia: la creación de “ciberbichos”, esto es, insectos con implantes artificiales. Por el momento, los investigadores han logrado controlar el vuelo de polillas reales, acoplándoles pequeños dispositivos en su cuerpo, pero su intención es ir mucho más lejos. A través de un programa denominado HI-MEMS, siglas en inglés que podrían traducirse como Sistemas Micro-Electro-Mecánicos de Insectos Híbridos, pretenden implantar microchips quirúrgicos en los insectos mientras éstos todavía están desarrollándose, interconectando nervios y músculos para más tarde hacerse con su control total.



Este insólito programa de investigación cuenta desde su inicio en 2006 con un presupuesto de 12 millones de dólares, cantidad que se ha incrementado año tras año. Entre los insectos sometidos a estas pruebas, se encuentran las citadas polillas, así como ciertos tipos de escarabajo en los que , según portavoces de DARPA (Agencia de Defensa para Proyectos de Investigación Avanzados), se ha logrado implantar con éxito algunos microchips, controlando parcialmente sus movimientos. Aunque los resultados actuales son prometedores, los científicos todavía tienen que solucionar algunos aspectos, como encontrar un sustituto a las baterías que “alimentan” a los microchips, así como mejorar el dominio de los ciberbichos.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Rutas del futuro






Carreteras productivas


En un garaje de Idaho, lejos del rugido de la civilización, el ingeniero Scott Brusaw está construyendo un sueño llamado Carreteras Solares (Solar Roadways). El Departamento de Transportes de EEUU ha firmado con él con un contrato de 100.000 dólares y ha fijado una fecha, 12 febrero del 2010, para tener el listo el primer prototipo de panel solar que «servirá para revolucionar el modo en que nos movemos y conseguimos nuestra energía».

Scott Brusaw lleva soñando con las carreteras solares desde que jugaba al Scalextric de niño, pero la tecnología y los costes se interponían en su camino. Su punto de partida fue el cálculo que el experto en energía solar Nate Lewis lanzó hace tiempo: bastaría con instalar convertidores solares en el 1,7% del territorio nacional para satisfacer nuestra demanda energética. Esa misma proporción es la que cubre hoy por hoy la superficie asfaltada en EEUU, calentada a diario por el sol, esperando a que encontremos la manera de recoger la cosecha energética.



Experimentos pioneros


Mientras avanzan los experimentos como el del Instituto Politécnico de Worcester (WPI) para convertir el propio asfalto en recolector de sol y usar tuberías subterráneas para generar vapor y energía, Scott Busaw está desarrollando un concepto bastante más complejo, sobre la senda de «la gran convergencia entre la energía, el transporte y la infraestructura que se producirá en el futuro».

La base de sus carreteras solares son unos paneles de 30 por 30 centímetros, de apariencia no muy distinta a las placas fotovoltaicas. Los paneles constan básicamente de tres capas: la superficie está hecha de un material traslúcido, rugoso y de alta resistencia, para soportar el peso de los vehículos y permitir la tracción. La segunda capa es la electrónica, donde se absorbe y se almacena la energía, con células fotovoltaicas y diodos emisores de luz (LEDs) que permitirán iluminar o pintar la superficie de la carretera. La tercera capa servirá para distribuir la energía y albergar también los cables de fibra óptica para las comunicaciones.

Bushaw asegura que su visión será posible si se logra fabricar paneles a un coste medio de 5.000 dólares. Aunque el presupuesto total para reemplazar las carreteras de asfalto ascendería a 4.800 millones de dólares en Estados Unidos, el creador de Solar Roadways asegura que sus paneles tendrían una duración asegurada de 21 años y el precio final de sus carreteras se equipararía a las de asfalto.



Mismas prestaciones


El ingeniero eléctrico afirma que sus carreteras resistirán accidentes y serán inteligentes. Podrán generar calor para disolver la nieve y enviar mensajes a los automovilistas para hacer más fluido el tráfico. Contarán con aparcamientos y dispositivos para recargar los coches eléctricos. Según sus propias estimaciones, cada kilómetro y medio de carretera solar serviría para dar energía a 500 casas.

El plazo de entrega del primer panel será en algo menos de cinco meses. «El primer parking experimental con placas solares podría estar listo en poco más de un año», asegura Bushaw. «En tres o cuatro años podemos estar construyendo las primeras carreteras públicas en EEUU», añade.

La posibilidad de usar la red de carreteras para la captación de energía saltó hace dos años a la palestra en la reunión de la Sociedad Internacional de Pavimentos de Asfalto. Un estudio realizado por el Instituto Politécnico de Worcester concluyó en el «gran potencial del asfalto como colector solar».

En San Diego, California, empiezan entre tanto a brotar los primeros árboles solares de Envision Solar, con la ambición de capturar hasta 17.000 horas de luz al año y propiciar a la vez sombra a ocho coches. Los árboles solares han echado ya raíces en decenas de aparcamientos como el del Laboratorio Nacional de Energía Renovable de Golden (Colorado), donde se cuece el futuro de la energía solar, que aún no llega al 1% de los hogares en EEUU.



Micro computadora

Mide solamente 2×2x2,2 pulgadas, se ha bautizado como Space Cube y se supone que es el ordenador más pequeño del mundo.

Tiene un procesador de 300 Mhz y viene equipado con 64 MB de SDRAM. En la imagen podemos ver como además viene con algunos puertos disponibles como USB, Ethernet , Slot para memoria Flash, salida para monitor, un puerto en serie y una entrada para micro.

Con la tarjeta gráfica podemos ver el monitor a una resolución de 1280×1024 pixels y 65 mil colores. Hace menos de un año el precio de este PC era aproximadamente 325 dólares.
Esto si es un ordenador de bolsillo

AQUI LES DEJO LA FOTO

lunes, 21 de diciembre de 2009

La introducción de la arquitectura Nehalem y de los Core i7

La introducción de la arquitectura Nehalem y de los Core i7 se ha ido completando primero con los Core i5, pero pronto veremos nuevas implementaciones de los micros de Intel, que llegarán con denominaciones Core i3 y Core i9. La nueva tecnología de integración de 32 nanos será protagonista, pero también lo serán los modelos Clarkdale, que unificarán CPU y GPU en un mismo microprocesador que permitirá ahorrar espacio, consumo y cuya evolución será muy interesante estudiar.

Los roadmaps de Intel con nuevas filtraciones que permiten conocer qué nos prepara el gigante de los semiconductores para los próximos meses.


Ya adelantamos hace semanas la presentación de los Core i3 con núcleo Clarkdale, pero en el futuro también llegarán nuevos Core i5 750 (2,4 GHz) y los Core i7 860 (2,53 GHz) que dispondrán de un consumo más reducido (82W frente a los 95W actuales) y que se verán acompañados de los esperadísimos Core i9 Gulftown, los micros más potentes de la serie que serán también especialmente caros.


También habrá Core i5 dual-core que se sumarán a las ofertas quad-core, y por ejemplo los Core i5 660 irán de los 3,33 GHz a los 3,6 GHz, mientras que los Core i5 650 irán de los 3,2 GHz a los 3,46 GHz.

El procesador Core i5 de doble núcleo más rápido funcionará a frecuencia por defecto de 3,46 GHz pudiendo escalar hasta los 3,73 GHz. Tras él llegarán los modelos Core i5 660 -3.33GHz (máx 3.6GHz)- y cerrando la gama, el procesador Core i5-650 que funcionará a 3,2GHz y podrá subir hasta 3,46 GHz. Todos ellos disponen de 4 Mbytes de caché L2 y consumirán 73W.


En cuanto al siguiente procesador estrella de la compañía, Core i9 -Gulftown- no llegará al mercado hasta mínimo la próxima primavera.

En esta gigantesca imagen del roadmap de Intel podréis encontrar la evolución de sus microprocesadores.


Los Core i3 no dispondrán de la función Turbo Boost, y aparecerán inicialmente en forma de Core i3 530 (2,93 GHz), y Core i3 540 (3,06 GHz). En PC Watch Impress tenéis unas imágenes realmente completas con los diagramas de los roadmap, incluyendo microprocesadores de generaciones anteriores que se remontan al año 2004.

Core I nivel de precios de la serie



Fonte:http://translate.google.com/translate?hl=en&sl=ja&tl=es&u=http%3A%2F%2Fpc.watch.impress.co.jp%2Fdocs%2Fcolumn%2Fkaigai%2F20091127_331818.html